Adicción al sexo online o cibersexo, a la pornografía o a los chats

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Adicción al sexo online o cibersexo, a la pornografía o a los chats - PsicoÓptimaActualmente el acceso a la información y comunicación que nos permite el uso de las nuevas tecnologías es una oportunidad excelente que mejora la vida de muchas personas. Sin embargo, puede provocar problemas con internet cuando su uso se convierte en una adicción al sexo online, a los chats o a la pornografía. Un empleo compulsivo ante el que los jóvenes son los más vulnerables, ya que se encuentran en pleno proceso de formación de la personalidad adulta y porque encuentran lo que más les motiva a través del móvil o el ordenador.

Esto es así porque, para los adolescentes de hoy en día, el terreno virtual tiene tanta realidad como las relaciones presenciales, pero también, y mucho, para el resto de grupos de población de cualquier edad, siendo la consecuencia, la adicción al sexo online. Por eso en PsicOÓptima tratamos este tipo de casos tan frecuentes.

Puede ser perfectamente sano cuando se trata de sexo esporádico y controlado, pero se convierte en problema cuando se trata de una práctica compulsiva y descontrolada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una de cada cuatro personas sufre trastornos de conducta vinculados con las nuevas tecnologías.

¿Cómo saber si tenemos adicción al sexo online, a los chats o a la pornografía?

Existen una serie de puntos con los que podemos empezar a darnos cuenta de que hemos caído en un problema con los chats:

1. Cuando su dependencia provoca una interferencia grave en nuestra vida cotidiana.

2. Si es un impulso que no podemos frenar y pone en peligro nuestras relaciones de pareja, pudiendo disminuir el deseo por ésta y la excitación en las relaciones reales, y causando otros conflictos familiares de distinta índole. Cuando, a pesar de que la decepción y el disgusto de la pareja si nos descubre pueda llevarnos incluso a la separación, no podemos controlarnos del todo.

3. Al notar que disminuimos por esta adicción nuestro rendimiento laboral, arriesgándonos incluso al despido, y posponemos o dejamos a un lado las obligaciones cotidianas.

4. Si detectamos o nos hacen notar desde nuestro entorno altibajos emocionales, irritabilidad cuando no podemos dedicarnos al cibersexo, ansiedad, trastornos de sueño o en los horarios de las comidas, etc.

5. Cuando tu tiempo y tu vida, tus relaciones, se consumen con el sexo online. Abandonas tus amistades y dejas las visitas y reuniones familiares. Tu vida gira alrededor de él.

6. Si el sexo por chat te lleva a citas esporádicas y te arriesgas a enfermedades de transmisión sexual o a gastos económicos que sobrepasan tus posibilidades.

7. Si sientes síntomas de trastornos mentales: ansiedad, depresión, fobia social, trastorno de la personalidad o necesidad de consumir drogas o alcohol en exceso.

“Cuando se escapa a su control voluntario ya entramos en un trastorno psicopatológico, crónico y grave que se llama ciberadicción sexual”, afirma el Dr. Joan Mir Pizá.

Cómo superar la adicción al sexo online o a la pornografría

La adicción a los chats o a la pornografía exige, para superarla, un protocolo de actuación que tiene la misma base que otras adicciones porque, aunque parezca extraño, su efecto en nuestro cerebro es como el de muchas drogas. Así, para empezar podemos intentar seguir estos pasos:

1. Elige una fecha lo más próxima posible para empezar a dejar tu adicción.

2. Busca ayuda de un sexólogo/a especializado/a.

3. Identifica cuáles son los elementos desencadenantes de la adicción para luego evitarlos y buscar alternativas en actuaciones lo más gratificantes que te sea posible.

4. Escribe una lista de todos los efectos dañinos de la adicción en tu vida y en la de tus seres queridos.

5. Haz una enumeración de los cambios positivos que se producirán en tu vida y en tus relaciones personales cuando superes la adicción: de pareja, con el resto de la familia , amigos, laborales, etc. Así como las mejoras en tu salud y la confianza en ti mismo. Tendrás tiempo para compartir con los demás, practicar deporte y tus aficiones, y te sentirás libre y dueño de tu vida de nuevo.

6. Analiza cuál es tu más profunda motivación. ¿Qué es lo que te mueve fundamentalmente a querer dejar la adicción? Por ejemplo, ¿el amor por tu pareja? ¿El querer recuperar tu dignidad o tu salud? Etc.

Ánimo y decídete a empezar a trabajar en ello, recuperarás la plenitud en tu vida. Confía en un equipo experto como el de Psicoóptima, donde tenemos gran experiencia en la curación de estos casos.

Blanca Isabel Soria Arranz

Sexóloga

Imagen: Freepik

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