Los celos patológicos y cuándo debéis pedir ayuda

Los celos patológicos y cuándo debéis pedir ayuda - PsicoÓptima
Los celos son una emoción que tiene su origen en un deseo desmedido por poseer algo o los sentimientos y acciones de alguien, de forma exclusiva. El o la que los sufre quiere que el otro le pertenezca a él  y a nadie más y en sus temores más profundos subyace la infidelidad  imaginaria de la persona que uno ama. «Los celos siempre son imaginarios”, dice nuestro insigne Antonio Gala “porque si no, son cuernos». Los celos se encuentran condicionados por un sentido desmesurado de propiedad y de exclusividad hacia la otra persona y no arrancan solamente del deseo sexual. De esto pueden surgir los celos patológicos.

En las primeras etapas del enamoramiento, hay sentimientos primarios de posesividad. Estos pueden dar lugar a celos que pueden considerarse normales, que son frecuentes entre la población y no constituyen un trastorno psicopatológico. Hasta cierto punto, incluso, pueden reflejar el interés y la pasión que uno siente hacia su pareja (de hecho, en cierto grado, es algo que puede aceptar  la otra parte, porque refleja los sentimientos que le evoca) y también establecen unas condiciones de pareja cerrada a otras relaciones con la intención de que esta llegue a ser estable.

Por este motivo en ocasiones, no es fácil delimitar los celos normales de los patológicos (conocidos también como Síndrome de Otelo, en alusión a la célebre obra de Shakespeare cuyos protagonistas finalizan en tragedia su conflicto por este tema), o celotipia. Aquella persona que los sufre suele poseer una notoria inseguridad personal, junto a un sentimiento de posesión del otro (de por sí anómalo:el amor no debe confundirse con la posesión).

No es sana una ansiedad desmesurada a perder el objeto amado, que expresa con unas exigencias de control que invaden la intimidad y libertad personal de su pareja. Estos rasgos apuntan claramente a la existencia de una inestabilidad emocional.

Si observas que, sin motivo para ello, tu pareja es exageradamente desconfiada, celoso o celosa (nada tiene que ver el género), controla continuamente tus horarios, lo que haces, tus relaciones personales habituales con tus amigos/as, compañeros de trabajo o estudio, y sobre todo eventos especiales como cumpleaños, una despedida de soltero/a, o cualquier otra circunstancia especial que te acerca a la posibilidad de entablar nuevas relaciones con los demás,debes hablar con él o ella y plantearos pedir ayuda a un especialista en Terapia de Pareja.

Factores que nos pueden llevar a los celos patológicos

En la consulta podréis indagar cuáles son los factores predisponentes, precipitantes y mantenedores que le llevan a estos sentimientos patológicos. Os resumo los más comunes para que comencéis a plantearos si os identificáis con algunos de ellos:

1-Sentimientos de inferioridad o baja autoestima y dependencia emocional

En este caso la terapia va encaminada a su crecimiento personal, poniéndose pequeñas metas que vaya superando paso a paso y que supongan avances propios en estudios, trabajo y relaciones personales autónomas, no dependientes de las que tu o su familia o más allegados le propiciéis. Hay  también situaciones que llevan al individuo a otras circunstancias más complejas,que no podemos detallar en este breve artículo.

2- Antecedentes psico-afectivos de abandono o traición por parte de figuras de apego, por ejemplo, la madre fundamentalmente.

Cuando un niño sufre un trauma por una relación de abandono o de amor ambivalente (a veces si te cuido a veces no), eso le genera una actitud de miedo a perder a los seres amados y de constante vigilancia por si hay indicios de que esto pueda ocurrir.

3- Personalidades egocéntricas y acaparadoras.

Es el caso contrario al anterior. Ha sido criado como el centro de la vida de su familia y se cree con derecho a serlo siempre en todas sus relaciones. Cuando esto no ocurre piensa erróneamente que es traicionado o podría serlo, provocando los celos patológicos.

4-Trastorno Paranoide

En general todos podemos ser algo desconfiados según nuestros momentos vitales y antecedentes en nuestra historia personal, pero cuando esta desconfianza es obsesiva y absolutamente injustificada hacia las personas que más sobradamente nos demuestran que nos son fieles como pareja y leales como amigos, suele haber un trastorno. Y es necesario que sea tratado por un profesional para poder superar los celos patológicos.

5-Drogas y alcohol

Todos sabemos ya que el alcoholismo y el consumo habitual o adicción a estas sustancias provoca irritabilidad, altibajos emocionales, inseguridad y  baja autoestima etc. Los celos y su desmesura como falta de control de un sentimiento que puede aparecer en cualquier momento, son propios de las personas que consumen estos estimulantes. Este es el caso quizás en que con más urgencia debes hablar con tu pareja y exigirle que se ponga en tratamiento porque sólo no podrá salir de esta situación y él mismo y la pareja consecuentemente, como el resto de sus relaciones, se irán degradando cada vez más. Además, a veces hay que recurrir a demostración a través de diagnósticos médicos porque ellos no reconocen su problema. (Como ya sabemos, en alcohólicos anónimos, por ejemplo, hablan de que el primer paso para recuperarse es admitir que se tiene un problema.)

Si tu pareja padece los celos patológicos obsesivos no te culpes,es él o ella la que tiene el problema, y en su curación está la única posible solución .Tú puedes ayudarlo acompañándolo en su búsqueda de ayuda profesional y apoyándolo durante su terapia, siguiendo las indicaciones que os den en la consulta, pero de ninguna manera lo ayudas ni disminuirán sus celos si restringes el normal desarrollo de tus actividades y relaciones, porque su problema seguirá estando ahí y sus exigencias de control irán a más hasta que se hagan insoportables para ambos y acaben dañando a la pareja en conjunto y a cada uno de  vosotros gravemente.

Blanca Isabel Soria Arranz

Sexóloga